Introduccción
La Energía Vital

La Regulación Energética

Cómo actúa

Cómo se realiza
A quienes se dirige
Problemas que corrige
Sus resultados y efectos
Su objetivo último
Quienes pueden practicarla
Diferencias con
la medicina
Diferencias con las medicinas alternativas
Diferencias con
el masaje
Reflexiones finales
Biografía

Otras obras de Xabier Sánchez de Muniain

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 
 
 
   
   
  
 
  
  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

BIOGRAFÍA

  
 

Hay trabajos, como el de la R.E., que deben de venir avalados por la vida de la persona que los realiza. Eso es lo que pienso.

Por esta razón he decidido contar mi vida bastante más en detalle de lo que, en un principio, hubiera deseado.

Nací en Madrid, un 17 de febrero de 1940, recién terminada la guerra, en el número 57 de la calle Serrano.

La infancia transcurrió a lo largo de la posguerra. Fui el tercero de diez hijos.

Eran los tiempos del gasóleo y del racionamiento. La mayor tecnología de que se disponía era la de la radio. Ni siquiera había frigoríficos. Los coches, escasos, circulaban haciendo sonar el claxon continuamente. Una locura. Sin embargo, fueron años felices.

Mi primera fotografía, de bebé, en brazos de una de mis tías

A los 7 años

Con mi hermano Jose, en Diciembre del 47, en la Herrería del monasterio de El Escorial. Aunque parezca lo contrario, no soy el del centro sino el de la izquierda
 

Los años de colegio se me hicieron duros e interminables, con una religiosidad atemorizante, dogmática y castrante. Allí, nada más llegar, coseché mi primer suspenso, en latín.

El último año pedí hacerlo en un Instituto público, lo que fue una liberación.

Me gustaba el arte sobre todo, y no se me daban mal las ciencias, así que decidí hacer arquitectura.

Sin embargo, siempre he sentido no poder dedicarme a la pintura, que era lo que más me gustaba y para lo que más cualidades he tenido.

Ingresé en la Escuela, la ETSA, en Junio del 60, después de tres años de preparación, a lo que siguieron cinco años más de carrera.

Fue una enseñanza mediocre, sin buenos profesores, en la que todavía se rendía homenaje a los estilos clásicos, a los capiteles, a las volutas y a las molduras. Le Corbusier, en cambio, era un olvidado, simplemente no contaba. Tremendo y decepcionante.

Fueron los años del "seiscientos" y de los "Planes de Desarrollo", cuando comenzábamos a salir a Europa y no como emigrantes. Yo elegí Inglaterra, en el estudio del que luego sería mi gran amigo, el arquitecto William Cowburn, de St. Annes on the Sea. Viví unos meses en su casa a la vez que trabajaba en su estudio. Fue una bocanada de oxígeno y una gran experiencia.

Hacia 1961,en un viaje de curso por la ruta del románico Retrato expresionista de Julia, una de las novias de mi hermano San Jorge de Donatello. Con este dibujo al carbón pude ingresar en la ETSA

Fueron años interesantes, esos entre el 60 y el 65. Había pocas oportunidades en el ámbito cultural, pero se ponía un esfuerzo y un interés que echo ahora en falta en los estudiantes. Quizás porque no se había llegado a eso de la "sociedad del bienestar" Enseguida llegaron los Beattles y el Mayo del 68.

Un proyecto de tercero de carrera : " el estudio de un escultor". Plano y maqueta

Obtuve el título en junio de 1965 y, por razones familiares, me vine a vivir a Pamplona, en donde he residido desde entonces.

Conseguí el puesto de arquitecto municipal de Pamplona en 1966, y lo desempeñé hasta 1972, año en el que pedí la excedencia voluntariamente. Desde entonces me dediqué a la práctica privada de la arquitectura y del urbanismo.

En el año 68 contraje matrimonio con Concha.

Aunque la vida nos ha llevado luego por diferentes caminos, siento por ella una inmensa ternura, cariño y agradecimiento.

El 24 de febrero del 70 nació Jerónimo, y el 2 de febrero del 72 Claudia. Dos fechas que no se pueden olvidar.

Durante el periodo 1975-79 dediqué especial atención a la planificación sanitaria, promoviendo, dirigiendo y coordinando a los equipos multidisciplinares que participaron en la redacción del llamado Plan de Asistencia Sanitaria de Navarra, (PASN) encargado por la entonces Diputación Foral de Navarra

Fue una experiencia piloto muy interesante que obligó a diseñar todo un nuevo Servicio de Salud para Navarra, lo que implicaba, a mi entender, la definición previa de una nueva filosofía sanitaria.

Personalmente me encargué de la redacción de este trabajo referencial de base, haciendo hincapié en la salud, y en la prevención, como punto de partida de toda acción asistencial posterior. No hace falta decir que, como tantas otras cosas, el PASN nunca se llevó a la práctica. En la Diputación pensaron que era demasiado "social".

En el plano individual pasé por momentos difíciles a partir de 1971, a causa de unas contracturas reincidentes que, cada vez con mayor frecuencia, bloqueaban de forma muy dolorosa mi cuerpo, especialmente en la zona de hombros y cervicales, dejándome como un inválido

Pasé por Hospitales y diferentes servicios de rehabilitación sin conseguir ningún resultado. Ni siquiera supieron darme un diagnóstico de lo que me ocurría. También recurrí a diferentes curanderos. Finalmente los médicos comenzaron a tratarme con fuertes dosis de valium y relajantes musculares. Al comienzo la medicación pareció ser una buena solución, pero pronto se puso de manifiesto que atacaban los síntomas, pero no la causa. Las contracturas se hicieron más frecuentes y dolorosas y tuve que ir aumentando la dosis de la medicación que cada vez hacía menos efecto. Y todo ello sin diagnóstico y sin que ningún médico ni fisioterapeuta se hubiera dignado tocar mi cuerpo con las manos. Ningún médico supo decirme en ningún momento lo que debía ser para ellos evidente: que era la ansiedad acumulada la que, en mi cuerpo, se traducía en contracturas.

¡Ah, con qué facilidad podría curar algo así ahora, a través de la R.E.!

En un momento de gran preocupación ante la falta de soluciones pensé en el Yoga, técnica que yo desconocía. El pensamiento concreto que tuve –lo recuerdo con mucha claridad, incluso el sitio y la hora- fue: " a una persona que hace yoga no le ocurren estas cosas".

Sin pensarlo dos veces, me fui a una librería y compré, después de mucho buscar, un libro sobre Yoga. Por entonces, a comienzos de los 70, no se publicaba apenas nada sobre orientalismo, alimentación, medicinas alternativas y cosas así.

Comencé a practicar solo, cada día, por espacio de una hora, al llegar del trabajo. También encontré a una persona que sabía algo y que me dio un par de clases individuales breves. Pero fue suficiente. Nada me apartaba de la práctica, porque había llegado a la clara intuición de que solo yo podría curarme de ese problema que me incapacitaba de forma progresiva

Portada del Resumen del PASN, concluido en el 79

Marzo del 78 Enseñando a esquiar a Jerónimo y Claudia

Mi última obra de arquitectura: el edificio central de la Caja de Ahorros de Pamplona, concluida en el 79

Como resultado, inicié una lenta pero franca mejoría. Los espacios sin contracturas se espaciaban, hasta que, finalmente, pude mantenerme sin medicación alguna.

Pero tuve que comenzar por aprenderlo todo sobre mí. Tuve que aprender a sentir mi cuerpo, a controlar la postura, a relajarme y a respirar.

Ciertamente que, gracias a ese problema físico, mi vida comenzó a cambiar y se abrieron inmensas oportunidades para aprender, sobre todo desde mi mismo.

Y a ello me puse con todo el entusiasmo.

 

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